Ir en Bicicleta Sin Salir de Casa

Las bicicletas estáticas son el aparato perfecto para poner a prueba tu resistencia. Sin embargo, no todos los modelos son aptos para todo el mundo y conviene conocer unos factores mínimos antes de inclinarse por la compra. Básicamente, existen dos categorías de bicicletas estáticas: las verticales y las reclinables.
Las bicicletas estáticasverticales son más ligeras, suelen incorporar en el manillar monitores de ritmo cardiaco y permiten mayor movilidad (algo útil si quiere alternar el movimiento giratorio de las piernas con ejercicios que impliquen incorporarse y sentarse). En contrapartida, el asiento es pequeño y muy duro, por lo que el uso prolongado puede resultar molesto si no está acostumbrado.
Asimismo, si sufre problemas de espalda pero no quiere renunciar a entrenarse con bicicletas estáticas, la mejor opción son las reclinables. En estos modelos, la espalda queda completamente apoyada en un respaldo y no sufre, y tampoco se requiere hacer uso de las manos  y los brazos para apoyar el peso del cuerpo. No obstante, la movilidad se ve reducida y no podrá realizar ejercicios complementarios de levantamiento sobre la bicicleta.
Ambos modelos de bicicletas estáticas son regulables y ofrecen la opción de fijar distintos tipos de resistencia en función del esfuerzo que quiera realizar. El precio variará según los complementos y accesorios que incorpore. Los últimos modelos presentan pantallas digitales que le ayudarán a medir el nivel de esfuerzo y preparar estimaciones para el entrenamiento diario. En caso de que lo que busque sea perder peso, las dos realizan esa función perfectamente. Tal vez en el caso de las verticales, el esfuerzo sea mayor y, en consecuencia, se consigan resultados más completos ya que ejercitará brazos, torso, nalgas y piernas. Disfrute del ejercicio.

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